Trastornos Conducta Alimentaria

¿Qué son los TCA?

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) están caracterizados por una alimentación alterada y la aparición de conductas que tienen como objetivo controlar el peso. Engloba a la bulimia, la anorexia nerviosa y el trastorno por atracón.

Los TCA no afectan solamente a la manera de comer, que puede llevar a la restricción alimentaria o a los atracones, sino también a cambios abruptos en el estado de ánimo.

El miedo intenso a ganar de peso y la autoestima condicionada por el mismo, generan gran malestar en quien lo sufre.

La Anorexia Nerviosa consiste en un trastorno grave de la conducta alimentaria que se caracteriza por el rechazo a mantener el peso corporal por encima del valor mínimo normal según su talla y edad (IMC < 17,5 – kg/cm2), temor fóbico a engordar y a perder el control sobre la ingesta; distorsión en la percepción del tamaño corporal y falta de regla.

Bulimia

Suele comenzar con el inicio de una dieta para perder peso debido a una insatisfacción en su aspecto corporal y a su valoración estética. La evaluación negativa de su cuerpo o de partes del mismo desencadena un malestar cargado de ansiedad y de pensamientos negativos y distorsionados.

Para diagnosticar anorexia nerviosa deben estar presentes todas las alteraciones siguientes:

1. Pérdida significativa de peso o detención en el crecimiento en prepúberes.

2. La pérdida de peso no tiene una causa fisiológica sino que está originada por el propio individuo a través de mecanismos de control de peso:

  • Evitan consumir alimentos que engordan y/o
  • Se provocan el vomito tras la  ingesta, toman laxantes, diuréticos o enemas y/o
  • Realizan ejercicio físico excesivo y/o
  • Consumo de fármacos anorexígenos.

3. Miedo intenso a ganar peso y temor ante la gordura que se convierte en el centro de atención y preocupación, perturbando notoriamente el resto de las áreas de la vida de la persona.

4. Presentan distorsión de la imagen corporal. Se ven gordas en alguna parte de su cuerpo o en su totalidad pese a la delgadez extrema.

5. Amenorrea en la mujer y pérdida de interés y de la potencia sexual en el hombre.

La bulimia nerviosa es una enfermedad que se caracteriza por el incremento de la ingesta alimentaria. Produce desarreglos en la ingesta de alimentos: periodos de dietas abusivas y periodos de compulsión para comer, asociados a vómitos, ingesta de diversos medicamentos (laxantes y diuréticos), ayunos o ejercicios excesivos para prevenir el aumento de peso.

Las personas con BN pueden presentar normopeso, no tienen amenorrea ni distorsión de la imagen corporal como ocurre en la AN.

Para diagnosticar bulimia nerviosa deben estar presentes todas las alteraciones siguientes:

  • Episodios recurrentes de atracones con sensación de pérdida de control y culpa posterior.
  • Conductas compensatorias: Vómitos regulares y/o abuso de medicamentos laxantes y diuréticos, ayunos, ejercicio físico…
  • Miedo morboso a engordar y autoevaluación que es influida excesivamente por la figura y peso del cuerpo.

La obesidad se caracteriza por el exceso de grasa en el cuerpo y se presenta cuando el Índice de Masa Corporal (IMC)  en el adulto es mayor de 30 kg/m² según la OMS (Organización Mundial de la Salud), lo que se obtiene haciendo un cálculo entre la estatura y el peso del individuo y éste elevado al cuadrado.

El tratamiento debe incluir intervención médica, nutricional, psicológica y de actividad física.

La evidencia sugiere que se trata de una enfermedad con origen multifactorial: genético, ambiental, psicológico entre otros.

Es un factor de riesgo para enfermedades cardíacas, diabetes, hipertensión arterial, padecimientos dermatológicos, gastrointestinales, osteoarticulares, y algunas formas de cáncer.

El apoyo psicológico en obesidad es fundamental, y cualquier tratamiento o cirugía debe ir acompañado de un programa de modificación del comportamiento alimentario, de hábitos de vida y manejo emocional para obtener resultados exitosos y a largo plazo.

El tratamiento psicológico está orientado a:

  • Proporcionar motivación para conseguir los objetivos de pérdida de peso.
  • Introducir y mantener cambios permanentes en los hábitos de alimentación y actividad física.
  • Ayudar a establecer estrategias de solución de problemas.
  • Comprensión, discriminación y manejo de las emociones negativas y de la ansiedad como factor desencadenante de atracones.
  • Cambio en las variables cognitivas (creencias).
  • Acompañar al paciente en el cambio corporal.
  • Tratar otros problemas que pueden estar presentes: síntomas bulímicos, depresión, ansiedad, adicciones.

Entre los síntomas de alarma para detectar un TCA, destacan principalmente los siguientes:

  • Pérdida significativa de peso.
  • Oscilaciones de peso.
  • Cambios en sus hábitos alimentarios.
  • Obsesión por comer menos. Dietas estrictas.
  • Restricción de ciertos alimentos. Sólo come alimentos bajos en calorías.
  • Cambios en la preparación de los alimentos.
  • Alteración de los horarios de comidas.
  • Ingesta compulsiva y exagerada.
  • Visitas frecuentes al servicio después de comer.
  • Desaparición de comida.
  • Mentiras y engaños con respecto a la comida.
  • Aparición de comida o envoltorios fuera de la cocina (bolso, armarios, ropa).
  • Gastos inexplicables (posible compra de comida).
  • Se enfada cuando se le habla de alimentación.
  • Muy interesada por su aspecto físico.
  • Insatisfecha con su figura.
  • Tendencia a ocultar ciertas partes del cuerpo con la ropa.
  • Críticas y comentarios negativos hacia su figura, peso y formas corporales.
  • Dice estar gorda cuando se la ve delgada.
  • Interés por todo lo relacionado con la moda, las modelos, las pasarelas, las actrices.
  • Preocupación excesiva por la opinión externa y sensibilidad a las críticas relacionadas con la figura, la ropa, el aspecto, el peso y la alimentación.
  • Creencias sobre la importancia del aspecto físico y la delgadez para tener éxito.
  • Ejercicio físico excesivo.
  • Dificultad para estar relajada. Inquietud. Hiperactividad.
  • Aumento en las horas de estudio.
  • Cambios en el carácter. Mayor irritabilidad, tristeza, cambios de humor repentinos.
  • Perfeccionismo, insatisfacción, impulsividad.
  • Menor interés por actividades sociales (no tiene ganas de salir con amigos).
  • Evita ir a comidas familiares, reuniones, eventos sociales o lugares públicos.
  • Consumo de laxantes, diuréticos, píldoras adelgazantes.
  • Ausencia o irregularidades en la menstruación.
  • Aparición de vello en lugares que antes no tenía (Hirsutismo o lanugo).
  • Inflamación de las glándulas del cuello (Hipertrofia parotidea).
  • Caries, pérdida de piezas dentales.
  • Callosidades o heridas en los nudillos de las manos.

¿Tengo un Trastorno Alimentario?

Contesta con SI o NO a las siguientes preguntas:

  • ¿Alguna vez te sientes fuera de control cuando comes?
  • ¿Piensas constantemente en tu físico, las calorías de los alimentos o el peso?
  • ¿Crees que eres gorda/o, a pesar de que la gente te dice que estás delgada/o?
  • ¿Te sientes culpable después de comer alimentos no dietéticos?
  • ¿Te preocupas constantemente por la forma o el tamaño de tu cuerpo?
  • ¿Utilizas algún método para eliminar el alimento después de comer o para bajar de peso?
  • ¿Habitualmente sientes que la comida domina tu vida?
  • ¿Sientes que tu valoración personal depende de cómo te ves o cuánto pesas?

Si has respondido SI a alguna de estas preguntas, puede que tengas un trastorno en tu conducta alimentaria. 

Podemos Ayudarte

La angustia, el miedo, la culpa y la desesperación son frecuentes y tienen un impacto debilitante en la vida de la persona.

El TCA aparece sigilosamente, poco a poco, cuando quieres ver, ya estás atrapada.

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